Principios estratégicos
Principios estratégicos
Primero las ideas
Después los nombres, los símbolos y las definiciones.
Exactamente a la inversa de la enseñanza tradicional.
La ciencia se ha desarrollado en la humanidad con ideas, que poco a poco se han refinado, hasta llegar a un conjunto estructurado, definido y simbólico.
No podemos pretender enseñarles a nuestros alumnos el final de la historia. Lo más importante y “motivante” es el proceso de desarrollo de las ideas que convergen en los modelos.
Las preguntas son más importantes que las respuestas
Los adolescentes modernos demandan todo rápido, no están dispuestos a diferir satisfacciones; esto incluye las respuestas. Como profesores debemos ser pacientes y evitar caer en la tentación de suministrar paquetes resumidos y resueltos. Cualquier cosa que hagamos por nuestros alumnos, que ellos puedan hacer por si mismos, implica privarlos de la posibilidad y sobretodo de la satisfacción de generar sus propias preguntas y desarrollar sus propias respuestas (cuestionamiento y auto cuestionamiento continuo).
El mismo ritmo de desarrollo de la ciencia está ligado al ritmo en que se crean nuevas preguntas y con ello se producen nuevos modelos
El proceso es lo más importante
Después de estos dos principios estratégicos, resulta obvio que el proceso es más importante que el resultado. Las ideas son más importantes que los nombres. Las preguntas son más importantes que las respuestas.
Menos es más
Es mejor concentrarse en unos cuantos modelos y experimentos a profundidad, que tocar demasiadas cosas superficialmente. Muchas cosas superficiales significa: memoria, ejercicios mecánicos y desconexión. Pocas cosas a profundidad significa: conexiones, comprensión y capacidad de predicción en nuevos fenómenos no estudiados.
En cada actividad se buscan conexiones con otras ciencias y aplicaciones a la vida diaria.
Desarrollo de instrumentos de medición
En ciencias y en cualquier otra actividad humana, primero se desarrollan las ideas, a continuación se crea un modelo que representa esas ideas. Lo que sigue, es la función de la ciencia (que no contienen otras actividades humanas), la contrastación experimental del modelo con la naturaleza. Esto se resume de la forma siguiente: “en ciencias hay que medir”.
Observar vs inferir
Es indispensable discriminar observación de inferencia, entre un hecho establecido y una conjetura consecuente. (ver ejemplo de frasco con aire en estrategias, modelo microscópico)
Observamos con nuestros sentidos e instrumentos el mundo macroscópico, pero podemos inferir con nuestros modelos microscópicos.
Todos somos creativos por naturaleza
En la educación tradicional de la ciencia, se excluye el pensamiento creativo, se aprende sólo la parte mecánica de procedimientos y definición de conceptos; se resuelven ejercicios llenando datos en las fórmulas. Incluso con magníficas instalaciones de laboratorio, el resultado es un fracaso.
El pensamiento creativo, no sólo es la base para el desarrollo de modelos, es la parte más motivante para el aprendizaje de la ciencia. A los alumnos les encanta usar su imaginación, lamentablemente ha sido bloqueada desde preescolar en la educación tradicional.
El pensamiento creativo es la habilidad para generar ideas inusuales e innovadoras, aunque sean para uno mismo, cada quien puede inventar su hilo negro. Puede ser aprendido y mejorado si se practica.
Eventos discrepantes y error como aprendizaje
En el pensamiento creativo, se acepta la ambivalencia, por ejemplo, se dice que un objeto flota o se hunde, pero ¿qué no pueden ser las dos cosas, que flote y se hunda? esto es ambivalente.
En el Sistema Lidermind se han diseñado eventos discrepantes, donde surgen contradicciones aparentes; de esta forma, el cerebro humano reacciona buscando posibles soluciones al dilema.
El juego de la ciencia es la incertidumbre, es mejor decir algo, aunque no estemos seguros, que no decir nada. El progreso se produce con el error y el ajuste permanente.
Aprendizaje no lineal. Sin esperar a dominar todas las técnicas para utilizarlas…
Se busca que el alumno adquiera la capacidad “estratégica”... que pueda diseñar soluciones reales, que pueda enfrentarse a un mundo tecnológico y cambiante, donde los instrumentos no sean cajas negras, donde sus propios modelos puedan evolucionar; donde sea capaz de tomar decisiones responsables (independientemente de la profesión que escoja). Donde se sienta “seguro” de su propia capacidad.
Seguridad en si mismo
El alumno debe llegar a sentirse seguro de sus propias habilidades, sin necesitar a alguien detrás que le diga si está bien o mal. Pero esto va también para el profesor. El primero que debe llegar a sentirse seguro, es el docente. Y no podrá iniciar este proceso hasta que internalice el cambio de paradigma. Para esto se requiere formación.